Tras la polémica Gallo-Chocolatito, ¿por qué despreciar a la tecnología?

Por Pedro García Garozzo – corporaciondeportivafenix@gmail.com

ASUNCIÓN, Paraguay, 16 de marzo de 2021.- La función arbitral es posiblemente la más difícil de cuantas actividades relacionadas a un evento deportivo se refiere. En lo personal, jamás acepté ser juez, ni en los juegos de chicos en la escuela o el barrio. Siempre respeté como la actividad más relevante y complicada porque un defecto a la visual o un error de criterio,  pueden sentenciar injustamente la suerte de un protagonista.

EN EL BLANCO. Chocolatito hace estallar su puño en el rostro del Gallo. Acertó 77 golpes más que su rival. Pero perdió. ¿Cuándo el boxeo aceptará la tecnología para evitar injusticias? No basta con sancionar a un mal jurado.

Otra vez, entre todas las actividades deportivas mas populares, hay una en particular, el boxeo, que requiere incluso todo un colegiado de jurados para emitir un veredicto. Son tres en el pugilismo rentado y cinco en el olímpico, en el que hoy así como se abrió la puerta a la participación aunque con reglas propias a los atletas profesionales, ya se ha admitido un procedimiento de control electrónico de los golpes para efectuar las puntuaciones.

Los fallos contradictorios abundan. Y las calificaciones desproporcionadas también.

El sábado 13 pasado, dos grandes gladiadores latinoamericanos dieron un espectáculo colosal en el American Airlines Arena de Dallas, Texas, ante el exigente publico norteamericano, que en mínima proporción comenzó nuevamente a concurrir a las veladas. Fue lo que se dice un verdadero “peleón” el protagonizado por el nicaragüense Román “Chocolatito” González y el mexicano Juan Francisco “El Gallo” Estrada por la unificación de la corona mundial de los supermoscas, que según la crítica internacional, mereció la calificación de la mejor pelea del año. El orden de los nombres no es aleatorio sino conceptual, porque si bien el veredicto del combate favoreció al azteca, bajo mi lupa particular ganó el centroamericano.

Las estadísticas electrónicas que cuentan solo como referencias, pues no se utilizan en las peleas oficiales profesionales, consignan que González lanzó 1.317 golpes contra 1.212 de su rival.  Además sacó ventaja en golpes que dieron en el blanco (391 contra 314). Sin embargo, el veredicto fue derrota para Chocolatito. Una paradoja total. A la luz de semejante situación, nos preguntamos si ¿no llegó el momento en el que se abra la puerta de la tecnología en este deporte, como lo hizo desde hace tiempo el tenis con el “Ojo de Halcón”, el futbol ahora con el VAR y el propio deporte de los puños en el ámbito olímpico?

Este pasa a ser un fallo contradictorio más de una extensa e interminable lista de decisiones divididas o hasta insólitas. Se puede dar, en un deporte de apreciación, una diferencia entre quienes emiten un fallo. Pero en doce rounds, debiera ser mínima y jamás tan desproporcionada como la que emitió el señor Carlos Sucre (hispano americano de La Florida), que “imaginó” lo que no sucedió ni por asomo y le dio la friolera de seis puntos de ventaja (la mitad de los disputados) al Gallo. La Asociación Mundial de Boxeo con todo derecho y buen criterio, sancionó al incompetente juez. Aunque no se esté de acuerdo es entendible siendo muy sutil la diferencia que se dio en el singular duelo, lo que definió en su cartilla David Sutherland (115-113 para Estrada). Y coincidimos plenamente con el criterio de Jesse Reyes que también sentenció 115-113 pero a favor del nicaragüense.

Quienes se llenaban la boca con expresiones de desaprobación de lo que el boxeo presenta hoy y hasta lo calificaron como una disciplina en decadencia ante el avance de otro tipo de combates como MMA, fueron enmudecidos por la mejor demostración de calidad y belleza deportiva de una lid que hay quienes la están ya calificando como la mejor de todos los tiempos. No hay dudas que para los pesos más pequeños, éste ha sido el show más brillante. Y la caballerosidad de los protagonistas, (ambos) fue otro elemento de plusvalía a favor del espectáculo montado por la Match Room Sport que dirige el británico Edward John Heran. El Gallo azteca llegó a admitir que pensó que era empate y el perdedor en las tarjetas, aceptó resignado aunque sin compartir la sentencia y glorificó públicamente a Dios sobre el ring.

Ahora las estadísticas de este duelo quedaron uno a uno, si bien y coincidimos con él, Chocolatito entiende que es 2 a 0 a su favor. No habrá que esperar más de ocho años como ocurrió con la esperada revancha del sábado 13 y ya se habla de una tercera instancia antes de fin de año e incluso se cita a California, como el estado que la albergaría. Antes Estrada debe hacer una defensa frente al tailandés Srisaket Sor Rungvisai.