Panamericanos garantizan el futuro del surf en Suramérica

Por Yelimar Requena (Venezuela) –  Periodista Joven AIPS América

LIMA, Perú, 30 de julio de 2019.- El surf encontró en las costas del Perú un escenario idóneo para formar parte de sus primeros Juegos Panamericanos y prepararse para el debut olímpico que le espera en Tokio 2020, pero más allá de eso Suramérica descubrió a la orilla del desierto inca la promesa de un futuro brillante.

El Centro de Alto Rendimiento de Punta Roca fue construido para recibir a los surfistas de todo el continente y acoger las pruebas durante la cita panamericana, pero su estructura -lejos de ser un complejo improvisado- fue concebida para convertirse en la casa del surf suramericano. Escenario que, desde ya, está llamado a cambiar la historia de este deporte.

Leonardo Nakayama, de la Federación peruana de Surf, explicó que lo que están disfrutando los competidores ahora mismo es solo la primera etapa del complejo, el cual espera ser terminado en diciembre de este año.

“Este recinto es algo nunca visto en Suramérica y justamente fue levantado para celebrar el ingreso de la disciplina, primero a los Panamericanos y luego a las Olimpiadas. Es un espaldarazo al deporte que garantiza además el desarrollo de las nuevas generaciones. No hay nada igual en el continente”, comentó orgulloso.

Una segunda etapa del complejo, con habitaciones, un gimnasio y salas de entrenamiento, será inaugurada para finales de año, pues lo que empezó con premura para los Panamericanos se ha convertido en un proyecto a largo plazo, que planea ofrecer a los surfistas de Sudamérica todo lo que requieren para seguir desarrollándose como deportistas profesionales.

Ya cuenta con vestuarios, baños, una piscina e incluso aéreas para conversar, recibir clases o comer algo con el océano pacifico de frente. La comodidad de los atletas pareciera indicar que tiene años ahí, pero no, sencillamente es todo lo que en algún momento soñaron.

“Hace siete meses no había nada más allá de las olas y la cultura de surf natural de Punta Roca. Llegar ahora y ver toda esta estructura es maravilloso. Esto es un regalo para toda la región, no solo Perú, todos los surfistas sudamericanos han encontrado un hogar aquí”, confesó Nakayama.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Surf de Argentina, Alfredo Tortora, hizo énfasis en que Sudamérica, hoy más que nunca, está apostando por la profesionalización de los deportes. No en vano, hace ya un par de años, se animaron a formar la Confederación Sudamericana de Surf, en la que Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Panamá, Uruguay y Venezuela avanzan en la consagración de la disciplina.

“Lo que hoy vemos aquí en Perú es un paso agigantado en una batalla en la que los surfistas tenemos varios años. Y es solo el comienzo. Próximamente, la Confederación Panamericana de Surf planea reunirse con varios comités olímpicos para impulsar el desarrollo de más centros como este”.  

Tortora insiste en que el nuevo reto de la región es formar atletas de talla mundialista y por ello destaca el rol que estos centros de entrenamiento van a tener en las nuevas generaciones.

“A partir de hoy la realidad del surf sudamericano cambia. Las nuevas promesas verán esto y, sin duda, su compromiso será aún mayor, lo que le garantiza a la disciplina el talento humano necesario para hace historia”.

Un sueño hecho realidad

Ale Zeni, CEO del Instituto Brasileiro de Surf, aseguró que el ingreso del la disciplina a los Juegos Panamericanos y las Olimpiadas es “una gran conquista, un tanto inesperada, pero inexplicablemente significativa, que oficialmente le imprime sello de atleta a los practicantes de este deporte tan exigente y complejo”.

Particularmente Brasil es considerado el país potencia del surf en este lado del continente. Sin embargo, Zeni reconoce que lo que hecho por los organizadores de los Panamericanos redirige las miradas hacia el territorio inca y amplía las posibilidades de los practicantes suramericanos, “que por muchos años han sido tildados de aficionados y que, hoy por hoy, están demostrado su calidad en innumerables competencias internacionales”.

Los sufistas que reúne la cita panamericana aun no salen de su asombro ante la innovadora infraestructura. Uno a uno coinciden en que ahí se va a comenzar a escribir los éxitos del surf como disciplina olímpica.

“Es increíble la evolución mundial que ha tenido el surf en los últimos diez años. Ya somos un deporte olímpico, no hay nada más grande que eso. Ahora, más que nunca, sentimos más respeto por lo que hacemos. Definitivamente, los ojos del mundo están en las olas y en nuestro desempeño como atletas”, explicó Rosanny Álvarez, representante de Venezuela.

“Todo lo que hay aquí es nuevo para nosotros. El surf siempre ha sido visto como algo bastante informal, cuando en realidad es una disciplina que requiere de mucha disciplina y compromiso. Llegar a estos Panamericanos y sentirnos atletas olímpicos es extraordinario. Ni hablar del centro, muchos surfistas del continente vendremos continuamente a entrenar aquí en Perú”, comentó –claramente emocionado- el mexicano Jonathan Prewitt. Indudablemente los Panamericanos han regalado a Perú un paraíso deportivo, en el que muchos talentos podrán desarrollarse. “Han garantizado, por mucho, el futuro del surf en Suramérica”, sentenció el venezolano Francisco Bellorín.