La reivindicación de Peñaloza y Cabrera en el ciclismo

Por Andrea Hernández (Chile) – Periodista Joven AIPS América

LIMA, Perú, 6 de agosto de 2019.- La emoción fue incontenible para Felipe Peñaloza y Antonio Cabrera, los ciclistas chilenos que le dieron el quinto oro a la delegación en los Panamericanos de Lima 2019, una vez que les ratificaron la victoria. Hoy lloran de felicidad, hace algunas lo hacían por depresión. En la preparación a los Juegosque realizaron en Colombia, les encontraron sustancias dopantes, entre ellas testosterona, en sus equipajes. En contexto poco favorecedor para la federación, la dupla la envuelve de oro.

La Madison fue la última prueba del ciclismo en Lima 2019 que se vivió en el Velódromo de la Videna. En 200 kilómetros y 20 sprints se definía el podio. La dupla chilena finalizaba tercera en la primera contabilización de puntos. Ya en el segundo sprint, logró consolidar una ventaja, aún cuando Cabrera tuvo una caída en pista.Un tropiezo que ni siquiera advirtió. “”Son cosas del ciclismo. Eso es lo que tiene el ciclista, es luchador y venimos de abajo. Logré pararme y continuar. Solo estaba pensando en la medalla de oro, no me di cuenta de los dolores, la adrenalina la tenía a full y le di no más“, explicó luego de la carrera.

Con la bandera chilena en la espalda, Peñaloza y Cabrera se consolidaron campeones en Lima y, como si fuera poco, le entregaron a Chile la mayor cantidad de medallas en un deporte hasta el momento: el oro en la Madison en las ruedas de ambos, además de los bronces de la cuarteta de persecución, el ómnium del propio Peñaloza y lo de Martín Vidaurre en el Mountain Bike durante la primera semana de los Juegos.

Con esto me voy satisfecho, en América no hay más techo que esto, me voy conforme, con una prueba que venimos preparando hace dos años con Antonio”, señaló Peñaloza emocionado y con su bigote, al más puro estilo de Freddie Mercury, una vez que se ratificó su podio.

Y es que la preparación de ambos sí que dio que hablar debido a las sustancias dopantes que se les incautaron en el aeropuerto de Colombia, país en el que se alistaron para afrontar los Panamericanos. “Nos tomó súper mal ese tema (…) Tuve depresión, no queríamos venir a los juegos. Con este segundo tercer lugar me doy por pagado por tantos problemas que nos hicieron, porque nos hicieron mucho daño”, dijo.

Una polémica que por lo demás apareció en un momento dramático de la Federación Ciclista de Chile, recientemente desafiliada por el Comité Olímpico Chileno (COCH) por múltiples irregularidades denunciadas por los propios ciclistas, entre ellos el caso de Paola Muñoz, quien luego de haber asegurado su cupo a Lima 2019, notó que no fue incluida en el listado de deportistas que participarían de la instancia panamericana. De acuerdo a sus declaraciones, entregadas semanas antes del inicio de los Panamericanos, “el vicepresidente Sirinio Saavedra había utilizado su cargo para otorgarle el cupo a una novia de un corredor, seleccionado nacional”. Su cupo fue entregado a la ciclista Anany Muñoz, quien finalizó octava en la prueba de Keirin.

A este potente precedente, se sumó la polémica por porte de sustancias dopantes de la dupla Peñaloza – Cabrera. Y semanas más tarde, la medalla catorce para el Team Chile. “No me quiero meter, porque uno puede salir perjudicado. Pero creo que está haciendo las cosas bien el COCh. Quiero que se solucione, hago un llamado a todos los dirigentes del ciclismo para que se unan” agregó Peñaloza en cuanto se le consultó por el panorama actual de la federación. “El ciclismo está totalmente dividido”, cerró.

Por ahora, el objetivo de la dupla chilena es la clasificación a Tokio 2020. Para ello, se focalizan en el panamericano específico de septiembre que da puntos para una posible clasificación a los Juegos Olímpicos, y las cuatro copas del Mundo en Europa.