Julio César, emperador cubano del boxeo olímpico

Por: Joel García León – Sub Director Editorial del Periódico Trabajadores

Traducido por: Constanza Mora Pedraza – Miembro Aips

TOKIO, Japón,7 de agosto de 2021. -No existe en el boxeo otro referente con su nombre, pero en la historia de guerras y conquistas sí. Aquel romano. Este cubano. Aquel político y militar.

Boxeador y doble campeón olímpico. Julio César la Cruz volvió a ser feliz tras nueve minutos de pelea sobre el ring y una medalla de oro en su cuello, cual regalo de cumpleaños adelantado por los 32 que cumplirá el próximo 11 de agosto.

Sus apodos más conocidos, La Sombra o El Doctor, quedaron hoy atrás. En la Arena Kokugikan todos coreaban su nombre. Y para este cronista la inteligencia con que manejó la pelea fue suficiente para llamarlo Emperador cubano del boxeo olímpico

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Derrotó al campeón del mundo de esa división (91 kg), el ruso Muslim Gadzhimagomedov, quien venía precedido de más fama que los golpes que pudo conectar.

El camagüeyano no conoce lo que es divertirse, viajar a su casa o compartir entre amigos desde el 31 de agosto del 2020, fecha en que se concentró la selección nacional de boxeo para esta lid de los cinco aros, en las que han sacado ya tres dobles campeones olímpicos: Roniel Iglesias y Arlen López.

Pero volvamos al combate con Gadzhimagomedov. Vestido de azul, el antillano le dio la clásica receta del barrio: dar y que no te den, con un estilo que sigue teniendo detractores y defensores, pues si bien es cierto que no es de gran pegada, marca los puntos suficientes al rostro y pecho de sus rivales para salir siempre airoso.

Todavía encendido de alegría por el triunfo, Julio César se paró ante las cámaras y grabadoras. Había sido polémico días atrás por su frase de respuesta y convicción a un desafío que nunca debió existir entre cubanos.

Ahora sonreía y solo revelaba cuánto hay todavía de Emperador en él.

“Quiero dedicarle mi victoria al pueblo cubano. Todo el que conoce de deporte sabe que esto era un gran combate. Era amplio favorito el ruso porque había ganado durante todo el ciclo olímpico las competencias en esta división. Estaba invicto, No había perdido. Esta pelea traía bastante tensiones y expectativas.

“Mis entrenadores y toda la delegación cubana depositaron confianza en mí y no podía traicionarlos como tampoco al pueblo cubano. Me concentré en eso y salió la victoria. Quiero dedicarle este triunfo también a Alcides Sagarra, el padre de la escuela cubana de boxeo.

“Con el respeto de nuestro Mijaín López, sí el no asiste a los Juegos de París 2024 me gustaría ir y portar la bandera cubana. He ganado dos medallas de oro, pero estoy enfocado en eso. Triunfamos aquí y vamos ahora a disfrutar con la familia. Luego iniciaremos la preparación para Paris 2024”.

Y Julio César, Emperador del boxeo olímpico, se retiró a festejar. La batalla había sido fielmente ganada.

ENGLISH

JULIO CÉSAR, CUBAN EMPEROR OF OLYMPIC BOXING

By: Joel García León – Editorial Deputy Director at Trabajadores Newspaper

Translated by: Constanza Mora Pedraza – Aips Member

TOKYO, Japan, August 7, 2021. -There is no other reference in boxing with his name, but in the history of wars and conquests there is. That Roman. This Cuban. That political and military one. Our athlete, boxer and double Olympic champion.

Julio César la Cruz was happy again after nine minutes of fighting in the ring and a gold medal around his neck, which is an early birthday present for the 32 years that he will celebrate on August 11.

His best known nicknames, The Shadow or The Doctor, were left behind today. In the Kokugikan Arena everyone chanted his name. And for this chronicler, the intelligence with which he handled the fight was enough to call him the Cuban Emperor of Olympic boxing.

He defeated the 91kg world champion, Russian Muslim Gadzhimagomedov, who was preceded by more fame than the blows he could connect.

The Camagüey borne does not know what it is to have fun, be at his home or share with friends since August 31, 2020, date on which the national boxing team was concentrated for this event of the five rings, in which they have already three Olympic boxing champions in this edition, as previously Roniel Iglesias and Arlen López won the gold medal.

But let’s get back to the fight with Gadzhimagomedov. Dressed in blue, the Antillean gave him the classic neighborhood recipe: give and not receive, with a style that continues to have detractors and defenders, because although it is true that he has not a great punch, he marks enough points on the face and chest of his rivals to always come out.

Still fired with joy at the triumph, Julius Caesar stood before the cameras and tape recorders. He had been controversial days ago for his response and conviction phrase to a challenge that should never have existed among Cubans. Now he smiled and only revealed how much of the Emperor is still in him.

“I want to dedicate my victory to the Cuban people. Anyone who knows sports knows that this was a great fight. The Russian was a wide favorite because he had won the competitions in this division throughout the Olympic cycle. He was undefeated, he had not lost. This fight brought a lot of tension and expectations.

“My coaches and the entire Cuban delegation placed trust in me and I could not betray them or the Cuban people. I concentrated on that and the victory came out. I also want to dedicate this triumph to Alcides Sagarra, the father of the Cuban boxing school.

“With the respect of our Mijaín López, if he does not attend the Paris 2024 Games, I would like to go and carry the Cuban flag. He won two gold medals, but I’m focused on that. We succeeded here and now we are going to enjoy with the family. Then we will start preparing for Paris 2024”.

And Julius Caesar, Emperor of Olympic boxing, retired to celebrate. The battle had been faithfully won.

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Photo: Julio Cesar La Cruz (blue) gets a gold medal by beating the Russian world champion Muslim Gadzhimagomedov in the 91kg boxing final at the Kokugican Arena. Credit: Roberto Morejón, Jit Newspaper, Inder.