El bicho endemoniado adormeció el deporte en Panamá

Por: Nicolás Espinosa Serrano – Asociación de Cronistas Deportivos de Panamá
Traducido Por: Constanza Mora Pedraza – AIPS Media

CIUDAD DE PANAMÁ, Panamá, 22 de noviembre de 2020.- El deporte panameño estuvo adormecido por ocho largos meses, cual oso invernando en una madriguera. Nunca en la historia de este pequeño país centroamericano había pasado algo similar. 

Torneo Nacional de Béisbol de Panamá (Crédito: Asociación de Cronistas Deportivos de Panamá)

Apenas una función de boxeo de las 15 estimadas para la temporada se realizó, mientras que el béisbol cumplía con su torneo anual juvenil (15-17 años). No hubo tiempo para más. 

El coronavirus se apoderó del mundo y con ello dio al traste con los ambiciosos planes que tenía el deporte para el 2020, incluyendo los Juegos Olímpicos de Tokio. Las autoridades sanitarias panameñas anunciaron sus medidas restrictivas y como un castillo de arena o piezas de dominó formadas como soldados, las actividades deportivas se fueron clausurando al mismo tiempo que coliseos, gimnasios y estadios cerraban una a una sus puertas. 

El torneo de béisbol mayor fue cancelado a 24 horas de su inauguración y, casi que de inmediato, los peloteros extranjeros contratados fueron regresados a sus respectivos países, ante la amenaza del cierre del aeropuerto internacional. 

Fueron 240 días de total incertidumbre. La actividad comercial, salvo los supermercados, había cesado totalmente, en tanto las autoridades buscaban afanosamente una fórmula para hacerle frente a una nueva normalidad, a un nuevo estilo de vida. 

Un paso al frente

Al tiempo que el gobierno contrastaba las cifras de contagiados, muertos, hospitalizados y recuperados, luego de los primeros dos meses de confinamiento obligatorio, se presentaba un calendario de posibles aperturas en bloques, dejando al deporte y la actividad física entre los últimos. La dirigencia del béisbol y las de fútbol fueron de las primeras en dar un paso al frente, pero sus primeros movimientos fueron infructuosos. “Panamá no está lista”, afirmaron tajantemente los voceros gubernamentales. Pero siguieron insistiendo, principalmente el béisbol que, en forma callada, creó un comité médico que comenzó a trabajar un protocolo de bioseguridad, consultando las similares acciones efectuadas en Estados Unidos y Europa. 

No tardó mucho el fútbol en imitar las acciones y, consultando a renombradas figuras médicas del balompié español, también inició un proyecto de protocolo. Debe destacarse que ambos torneos han recibido el apoyo del gobierno que, en el caso del béisbol, aportó 1,3 millones de dólares para su realización. Fue así que, casi al unísono, los principales dirigentes dieron a conocer un posible inicio de sus torneos: el béisbol a comienzos de octubre, con un trabajo previo de concentración y entrenamiento, y el fútbol con su torneo profesional a finales del mismo mes, siempre y cuando recibieran el visto bueno del Ministerio de Salud. 

Un torneo atípico

El béisbol mayor salió a la grama con un torneo totalmente atípico. Solo jugaron ocho de los tradicionalmente doce equipos provinciales, la actividad se desarrolló en solo dos estadios del interior del país y, todo el calendario se cumplió en 30 días y no en los acostumbrados tres meses y medio de acción. Todos los involucrados entraron en una llamada burbuja de la cual no salieron hasta que culminó su participación, y se permitió la transmisión radial y la entrada de los periodistas más no de los fanáticos. Además de ello, cada equipo creó un comité médico, conformado por un técnico, un directivo de la Liga y un pelotero, quienes diariamente hicieron la revisión sanitaria pertinente. 

El torneo, por primera vez en su historia, fue televisado casi que en su totalidad por tres televisoras abiertas y una de cable, las cuales se turnaron para su transmisión, además del canal de YouTube de la Federación de Béisbol, que lo hizo todos los días. Al final del campeonato, que fue ganado por la provincia de Chiriquí, el informe médico informó que, durante el desarrollo del mismo, no hubo un solo caso de coronavirus. 

El fútbol comenzó su torneo

El torneo Clausura del fútbol profesional panameño inició en octubre, también con algunas medidas sanitarias, aunque no tan radicales como el béisbol, ya que no existe la llamada burbuja. El abreviado campeonato se está desarrollando con diez equipos y en los estadios de las ciudades de Panamá y Colón, con uno o dos partidos televisados a finales de cada semana y la presencia controlada de cronistas de prensa escrita y redes sociales. 

Esta temporada no se ha permitido la transmisión radial de los partidos, ni mucho menos la asistencia de los fanáticos, principal condición de las autoridades para dar su visto bueno. Es más, la posibilidad de que el fútbol local volviera a las canchas se dio principalmente, por los compromisos que tenía que cumplir la selección absoluta, con miras a su participación en las eliminatorias para el mundial de Qatar. La ausencia de una burbuja, como aconteció con el béisbol, y por ende la necesidad de viajar de los equipos involucrados, puso en principios en tres y dos la aprobación del Ministerio de Salud. 

El boxeo vio la luz

A principios de la pasada semana, el boxeo recibió el visto bueno para realizar funciones en cualquier punto del país, siempre y cuando los involucrados entren en una burbuja previa, como se da en Estados Unidos y otros países de Europa, pero sin la presencia de fanáticos. Originalmente, se tenía previsto realizar dos cartillas de boxeo el pasado mes de octubre, con el atractivo de que estarían en disputa varios títulos regionales, pero fue hasta ahora que se recibió la aprobación necesaria. Se estima que se llevarán a cabo por lo menos dos carteleras en diciembre próximo, una de ellas en el interior del país, más que todo para ir creando expectativas. 

Antes de que la pandemia se apoderara del protagonismo en los principales escenarios deportivos del país, se tenían previstas por los menos tres grandes carteleras, dos de ellas con títulos mundiales en juego, pero ahora habrá que partir de cero.  Mientras esto ocurre, el clasificado mundial Jaime ‘Little James’ Arboleda se declara listo para su pleito del próximo 12 de diciembre en los Estados Unidos, donde enfrentará al local Chris Colbert para la disputa del título interino súper pluma de la AMB. 

De vuelta a la rutina

El encierro en que estuvo sumido el deporte en Panamá, no fue óbice para que sus atletas buscaran diversas formas de entrenamiento y, gracias a la tecnología, participar en diversas competencias, aunque de manera virtual. A mediados de año el ciclista Christopher Jurado participó en una competición virtual que se programó en el exterior, al igual que lo hiciera el karateca Héctor Cención, medallista de bronce en los Panamericanos de Lima. Las pesas ha sido otro de los deportes que lo hizo en septiembre pasado y lo volverá a hacer a finales de este mes, en tanto que el tiro con arco y otros deportes pasan sus exámenes a través de la pantalla del zoom. 

Un virus con consecuencias

La llegada de covid-19 puso en vilo la situación económica del país y dejó sin sustento a cientos de panameños, algunos de ellos ubicados en el mercado informal. Los medios de comunicación tampoco se libraron de esto y, a mediados de año, algunos anunciaron la reducción de su personal o los enviaron a unas vacaciones, que aún no terminan. En el caso de los periodistas deportivos, el momento fue propicio para que el diario La Prensa borrara de un tajo la sección deportiva y despidiera a los únicos dos que, hasta ese momento, laboraban. Hoy, el mencionado diario ha recurrido a utilizar a los cronistas de otro periódico de la corporación (Mi Diario) para suplir sus necesidades, aunque hubo ocasiones en que el medio impreso salió a las calles sin páginas deportivas. 

De la que una vez fuera considerada la mejor sección deportiva del país, dirigida por casi veinte años por quien aquí escribe, hoy solo es historia. Otros consorcios de medios han acordado el pago solo del 50% de la mayoría de sus periodistas, incluyendo los de deportes, y en otros se suple la falta de cronistas con la publicación de notas emitidas por las agencias internacionales. 

A pesar de todo, el coronavirus ha sido benévolo con la crónica deportiva istmeña, ya que, oficialmente, solo un veterano periodista ya en el retiro, ha muerto a causa del bicho endemoniado.

ENGLISH 

The demonic virus lulled the sport in Panama 

By: Nicolás Espinosa Serrano – Panamanian Sports Press Association
Translated by: Constanza Mora Pedraza – AIPS Media 

PANAMA CITY, Panama, Novenber 22, 2020.- The Panamanian sport was asleep for eight long months, like a bear wintering in a burrow. Never in the history of this small Central American country something similar has happened. 

Only one boxing event out of the 15 estimated for the season was held, while baseball fulfilled its annual youth tournament (15-17 years). There was no time for more. 

The coronavirus took over the world and with it ruined the sport’s ambitious plans for 2020, including the Tokyo Olympics. The Panamanian health authorities announced their restrictive measures and like a sand castle or domino pieces formed like soldiers, sports activities were closed at the same time that coliseums, gyms and stadiums shut their doors one by one. 

The major baseball tournament was cancelled 24 hours before its inauguration and, almost immediately, the hired foreign players were sent to their respective countries, facing the threat of the closure of the international airport. 

There were 240 days of total uncertainty. Commercial activity, except for supermarkets, had completely ceased, while the authorities were eagerly searching for a formula to face a new normality, a new lifestyle. 

A step forward

At the same time that the government contrasted the numbers of infected, dead, hospitalized and recovered, after the first two months of mandatory confinement, a calendar of possible openings in blocks was presented, leaving sports and physical activity among the last. The baseball and football leadership were among the first to step forward, but their first moves were unsuccessful. “Panama is not ready,” the government spokesmen emphatically affirmed. But they continued to insist, mainly baseball, which quietly created a medical committee that began to work on a biosafety protocol, consulting the similar actions carried out in the United States and Europe. 

It did not take long for football to imitate the actions and, consulting with renowned doctors in Spanish football, it also initiated a protocol project. It should be noted that both tournaments have received support from the government, which, in the case of baseball contributed with $ 1.3 million. It was thus that, almost in unison, the main leaders announced a possible start of their tournaments: baseball at the beginning of October, with a previous concentration and training work, and football with its professional league at the end of the same month, as long as they received the approval of the Ministry of Health. 

An atypical tournament

Major baseball hit the grass with a totally atypical tournament. Only eight of the traditionally twelve provincial teams played, the activity took place in only two stadiums and the entire calendar was fulfilled in 30 days and not in the usual three and a half months. All those involved entered a so-called bubble from which they did not leave until their participation ended; radio transmission was allowed and the entry of journalists but not fans. In addition to this, each team created a medical committee, made up of a coach, a manager of the League and a player, who daily made the pertinent health check. 

The tournament, for the first time in its history, was broadcasted almost entirely by three open television stations and one cable television, which worked in turns to broadcast it, in addition to the Baseball Federation YouTube channel, which did so all days. At the end of the championship, which was won by the province of Chiriquí, the medical report reported that, during it there was not a single case of coronavirus. 

Football started its tournament

The Clausura Tournament for Panamanian professional football began in October, also with some sanitary measures, although not as drastic as baseball, since there is no so-called bubble. The short championship is played with ten teams and in the Panama City and Colón stadiums, with one or two matches by T.V at the end of each week and controlled presence of journalists from the written press and social networks. 

This season the radio broadcast of the matches has not been allowed, not even the attendance of the fans, this, the main condition of the authorities to give their approval. Moreover, the possibility that local football went back to the fields was mainly due to the commitments that the National Team had ahead to their participation in the qualifying rounds for the Qatar World Cup. The absence of a bubble, as happened with baseball, and therefore the need to travel by the teams involved, put at the beginning, the approval of the Ministry of Health in risk. 

Boxing saw the light

At the beginning of last week, boxing received the go-ahead to perform events anywhere in the country, as long as those involved enter to the bubble, as it is done in the United States and other European countries, but without the presence of public. Originally, it was planned to make two events last October, with the attraction that several regional titles would be in dispute, but it was until now that the necessary approval was received. It is estimated that at least two billboards will be held next December, one of them in the centre of the country, mostly to create expectations. 

Before the pandemic took all the attention in the country’s main sports venues, at least three major announcements were planned, two of them with the dispute of world titles, but now we will have to start from scratch. While this is happening, world qualifier Jaime ‘Little James’ Arboleda has declared he is ready for his fight on December 12 in the United States, where he will face local Chris Colbert for the interim Super Featherweight title of the WBA. 

Back to the routine

The lockdown in which the sport was plunged in Panama did not prevent its athletes from seeking various forms of training and, thanks to technology, participating in various competitions, albeit virtually. In the middle of the year, the cyclist Christopher Jurado participated in a virtual competition that was programmed abroad, as did the karate fighter Héctor Cención, a bronze medallist in the Pan American Games Lima 2019. Weightlifting is another sport that did it last September and will do it again later this month, as archery and other sports pass their tests via the zoom screen. 

A virus with consequences

The arrival of covid-19 put the country’s economic situation in suspense and left hundreds of Panamanians without nourishment, some of them who work in the informal market. The media were not saved either, and in the middle of the year, some announced the reduction of their staff or sent them on holiday, which is not over yet. In the case of sports journalists, the moment was taken for the newspaper La Prensa to erase the sports section in one cut and fire the only two who, until that moment, had worked. 

Today, the aforementioned newspaper has had to use the journalist of another newspaper of the corporation (Mi Diario) to supply its needs, although there were times when the print paper was circulating in the streets without sports pages. The one which once was considered the best sports section in the country, directed for almost twenty years by who writes here, today is only history. Other media conglomerates have agreed to pay only 50% for most of their journalists, including sports, and in others the lack of reporters is made up with the publication of articles issued by international agencies. 

Despite everything, the coronavirus has been benevolent with the Panamanian sports journalism, since, officially, only a veteran one already in retirement, has died from the demonic virus.