El balonmano paraguayo da “batacazo” en Chile

Paraguay dio un verdadero batacazo en el panamericano U 18 de balonmano femenino que se cumplió en Santiago de Chile, al subir al podio, después de derrotar al local, Argentina y Canadá y acompañar al campeón Brasil y al subcampeón

Pedro García Garozzo – pggsport@cdfenix.com.py

Uruguay, como clasificado para el mundial de la división, que se cumplirá en Montenegro dentro de poco más de tres meses.

En el torneo continental el combinado guaraní consiguió un pasaje histórico para la cita ecuménica que tendrá lugar en agosto.

Si bien este es un acontecimiento sin antecedentes a nivel juvenil, ya hubo otras buenas participaciones paraguayas en esta modalidad deportiva, que heredó la popularidad que en otros tiempos pertenecía primero al voleibol y después al baloncesto entre las féminas.

En 1984 en Buenos Aires, el club Talleres ganó un sudamericano de campeones, único cetro en este tipo de competiciones que acreditó si bien no estuvo lejos dos años seguidos, el campeón paraguayo de aquel tiempo, Emiliano R. Fernández, de repetir el logro en 1993 y 1994 debiendo contentarse con la presea de bronce.

En 2006 la selección nacional femenina adulta obtuvo una doble conquista inédita: la medalla de plata en los Juegos Odesur en Mar del Plata, Argentina y la clasificación para el panamericano de Río 2007.

En el mismo año y en otro continental, propiciado por la Confederación Continental de este deporte, en Santo Domingo, Paraguay consiguió la clasificación para el mundial de Francia, al que acudió por primera y única vez, completando su gestión en el puesto 23, tras derrotar a Australia por la penúltima posición de las finales por 16-14.

El año pasado, en los Odesur de Playa de Manta, Ecuador, las handbolistas guaraníes lucieron por primera vez el bronce en esta modalidad.

El podio ha mostrado repetidamente a nivel estudiantil sudamericano, la presencia de las chicas paraguayas practicantes del balonmano.

En todos los niveles, el balonmano femenino, siempre tuvo una figuración superior que la que alcanzaron los caballeros, quienes sólo llegaron a una clasificación panamericana, para los juegos de Mar del Plata 1995, después de sellar un año antes su pasaporte, en el sudamericano de Santa Maria, Brasil.