Conrado Moscoso: Tomar el riesgo de jugar por tu país

Por Paola Pérez (Bolivia) – Periodista Joven AIPS América 

LIMA, Perú, 2 de agosto de 2019.- Busca un fósforo y las velas, acomoda la pequeña versión del Señor de Maica y una vez mas cumple su promesa. “Le hice una promesa de ponerle velitas todos los jueves. Es un santito que esta alejado de la ciudad (Chuquisaca), es una creencia que empezó con mi abuelito y fue creciendo en mi”, cuenta. Ante un nuevo reto, el raquetbolista boliviano Conrado Moscoso se prepara física y espiritualmente, pues piensa que ambos aspectos se complementan y le ayudarán a dejar todo en las canchas representando a su país, a su Bolivia.

Conrado Moscoso, el raquetbolista que quiere darle la alegría a Bolivia.

Colombia, Argentina o Corea del Sur. Conrado podría estar jugando para cualquiera de esos países pero eligió Bolivia, el lugar donde nació. Y no se reprocha haber tomado esa decisión. “Debe ser lindo que te lleven a jugar todos los tours y que encima te paguen por eso. Es el sueño de muchos, pero no se si me sentiría bien ganar un partido y que no sea con la polera de mi país”, asegura.

El ráquetbol boliviano exportó deportistas a diferentes países y esto se debe a un elemento en común: falta de apoyo. Los bolivianos Mario Mercado y Adriana Riveros representan a Colombia; las cruceñas María José Vargas y Natalia Méndez juegan para Argentina, solo por mencionar algunos. Estos atletas tomaron esa decisión tras verse en una situación en la que existía talento, disciplina y resultados, pero que no estaban siendo potenciados. “Ellos persiguen sus sueños, no se les puede reprochar nada”, explica Conrado refiriéndose a quienes son sus amigos y compañeros del deporte, más allá de sus decisiones.

Conrado Moscoso fue el abanderado de la delegación boliviana y es algo que asume con mucha felicidad pero sobretodo con responsabilidad. Más aún tomando en cuenta que los panamericanos son lo máximo a lo que puede aspirar el ráquetbol, pues no es un deporte olímpico. La responsabilidad surge a partir de la esperanza que tiene un país en su representación; en Toronto 2015, Conrado cosechó dos de las tres medallas que tuvo Bolivia, una de plata en la modalidad dobles y otra de bronce en singles. “Quiero hacer quedar bien al país, tengo la responsabilidad de hacer bien las cosas, como se deben”, afirma. Conrado no quiere defraudar.

Como en casi todos los casos, lo que empieza como un pasatiempo luego se convierte en una pasión. En un principio, Conrado entrenaba fútbol, era delantero; pero su papá, quien hoy es su entrenador, fue quien ayudó a inmiscuirse en el ráquetbol. “Gracias a él es que estoy más metido en el ráquet. No le gustaba mucho la idea de que sea futbolista y de la oreja me metió al ráquet”, cuenta con algunas risas. Estuvieron dos años batallando a ver si le gustaba el deporte, hasta que al tercer año le dio la oportunidad. Al equipo de entrenador y atleta se suma la mamá que es la psicóloga de Conrado y su hermano, ayudante técnico del papá. También esta su hermana que asiste al grupo que está detrás del deportista.

La familia fue importante para mantenerse de pie en su cometido de representar al país y a Chuquisaca, su ciudad natal. A los 15 años, Conrado ya no quería verse como un deportista amateur sino como un deportista de élite de Bolivia. “Ha sido el sueno de superarme a mi mismo, quería que no quede como un sueño”, asevera el raquetbolista. Le tranquiliza saber que el resto de los países consideran a Bolivia como un rival difícil. “Nos ganamos el respeto, saben que somos una potencia. Tenemos ese respeto que no tenían hace mucho tiempo”, afirma con orgullo.

El ráquetbol le enseñó a valorar y querer. Valora a su familia, incondicional en cada decisión que toma, incluso la de continuar defendiendo la bandera tricolor. Vive una etapa de mayor madurez deportivo pero también emocional, pues afronta y asume retos de manera distinta a la que cuando tenía 15 años.

Debuta este viernes ante el colombiano Andrés Acuña en la modalidad singles. También debuta su propia marca de indumentaria deportiva: CM, por sus iniciales. Este proyecto que inicia formalmente en las canchas de Lima 2019 tendrá una trascendencia en su país, pues dotará de indumentaria a los atletas junior que tendrán una competencia a fin de año. No quiere que pasen lo mismo que él y pone su granito de arena.

Confiesa que las ofertas de afuera siguen llegando, pero el ya tiene una decisión tomada: “Conseguir algo por mi país, para mi país, no vale el precio de regalar una medalla para otro país donde no nací”. Y él no las va a regalar.