Ante la pandemia remedio humano

Por Ernesto Ortiz Gómez (Uruguay) – ernestorortizg@gmail.com

MONTEVIDEO, Uruguay, 3 de abril de 2020.- El mundo se enfrenta ahora a una situación sin precedentes desde el estallido de la pandemia. Usando las palabras de nuestro Presidente Gianni Merlo, el Covid-19 ha puesto al mundo de rodillas.

Asistimos a una perturbación que no tiene referencias similares excepto la devastación de la guerra. Miedo, confusión, falta de prevención y de acciones decididas.

Nuevamente tenemos que deplorar y rechazar las noticias falsas. Las redes se han vuelto tóxicas por la aparición de innumerables mentiras.

Como ya sabemos, las noticias podrán ser falsas pero terminan teniendo consecuencias reales. La cadena informativa necesaria y verdadera, sin falsas noticias hace que el rol de la prensa pase a ser de esencialidad.

Todo se ha trastocado. Calendario de competencias deportivas, estabilidad laboral, familiar, economía, atención de la salud, el conocimiento del mundo tal como la concebimos y deseamos. Nos movió el piso, nos desestabilizó.

A pesar de ello, no estamos en un pozo, pero si en un túnel. Vamos yendo a la búsqueda de la luz.

Precisamos caminar juntos, pero separados, tomados de la mano, pero con precauciones, con fuerza, esperanza y actitud permanente que permita fortalecer el recorrido hacia esa luz que nos mostrará un nuevo mundo. Habrá un antes y un después. Será un mundo distinto y complejo.

Toda esta conflagración será recordada porque se vivió sin haberse tirado un solo tiro.

Muchas familias desoladas por las pérdidas, menos fuentes de trabajo. Tendrá que haber más prudencia y más discreción en el uso de los recursos, menos ostentación y más solidaridad de los que más tienen para los que más sufren. El deporte no estará ajeno y deberá revisar los multimillonarios salarios de sus figuras. Nuestra profesión también será directamente afectada por la pandemia. El día después es el desafío.

No nos detengamos en el contacto con el que nos necesitan, con el colega o el deportista que está recluido cumpliendo las recomendaciones sanitarias. Dediquemos tiempo para poder alentarnos y animarnos unos a otros de manera que podamos mantener a flote para combatir este momento universal doloroso y único encadenando el único remedio humano; la esperanza.