América en Río de Janeiro 2016: La estirpe de los abanderados

Por Enrique Montesinos Delvaty – enriquemontesinos@gmail.com

Río de Janeiro, Brasil, 9 de agosto de 2016.- Que en la pintoresca y agradable ceremonia inaugural carioca de los Juegos Olímpicos Río 2016 un total de los 58 abanderados fueran especialistas de la pista o el campo, es una muestra de la salud mundial del atletismo.

Mijaín López, campeón olímpico en Beijing 2008 y Londres 2012, lleva la bandera de Cuba en Río 2016, donde pretende conquistar la tercera corona seguida (foto: Ricardo López Hevia)
Mijaín López, campeón olímpico en Beijing 2008 y Londres 2012, lleva la bandera de Cuba en Río 2016, donde pretende conquistar la tercera corona seguida (foto: Ricardo López Hevia)

La cifra significa que el 28 por ciento de las 207 delegaciones participantes en la fiesta del estadio maracaná la noche del viernes 5 de agosto tienen en un atleta a su integrante más distinguido.

Por supuesto que todo es relativo y las reglas se confirman también con las excepciones. Puede que un deportista merecedor de tal distinción no sea designado por competir temprano al día siguiente. O que por diversas razones renuncie a ese honor, como hizo Usain Bolt. En todos los casos suelen ser reemplazados por otros estelares y en el de Jamaica desfiló con la enseña Shelly Ann Fraser-Pryce, su émula femenina de la velocidad.

Lo cierto es que el desfile de las delegaciones, que para algunos resulta tedioso y alargado, para otros constituye un entretenimiento y a la vez enriquecimiento cultural por apreciarse las distintas vestimentas y maneras de proyectarse los deportistas (marcialidad, jolgorio, utilización de instrumentos musicales…) ante la multitud y las cámaras que distribuyen la señal a todo el universo.

Y el amplio abanico de estelares abanderados constituye una atracción más. El portento estadounidense de la natación Michael Phelps no tenía competencias cercanas y verlo desfilar como el máximo acumulador histórico de medallas en Juegos Olímpicos fue sin duda un deleite para sus admiradores, a la vez que el reconocimiento de su alcurnia por parte del Comité Olímpico Nacional. Otro caso espectacular fue el del tenista español Rafael Nadal.

ABANDERADOS DE AMÉRICA

abanderados-rioEn cuanto a los abanderados de los 41 países que representan en los Juegos al continente americano, destaca el aumento hasta casi el 50 por ciento de la tendencia a ser especialistas de atletismo.

Aparte de la mencionada jamaicana Shelly Ann Fraser, se pudieron apreciar el jabalinista trinitario Keshorn Walcott y el corredor granadino de 400 metros Kirani James, flamantes titulares olímpicos en Londres 2012, junto al subcampeón de los 400 metros Luguelín Santos, de República Dominicana.

Algunos no han conseguido medallas olímpicas pero son candidatos a tener en cuenta por sus premios en campeonatos mundiales, como la bahamesa Shaunae Miller, el barbadense Ramon Gittens y el costarricense Nery Brenes.

También están los que aspiran al laurel olímpico luego de brillar en citas regionales y continentales. Esperanza válida en todos los abanderados cualquiera que fuese su deporte.

Entre los 21 de América que no son de atletismo sobresalen los tríos de lucha, velas y tiro. De esos nueve brilla con luz propia el gladiador cubano Mijaín López, especialista en la modalidad greco romana, quien dentro de poco saldrá al colchón en busca de su tercer oro consecutivo. Otro luchador laureado es Jamie Espinal, quien obtuvo un subtítulo para Puerto Rico en Londres y aspira a mejorar.

Lo mismo piensa la judoca colombiana Yuri Albear, bronce en Londres, a quien le tocaba este miércoles su división de hasta 70 kilogramos.

La gimnasta canadiense Rosannagh MacLennan fue hace cuatro años la reina saltarina del trampolín y quiere mantenerse en el trono hasta Tokio 2020, mientras que la brasileña Yane Marques, bronceada en pentatlón moderno desea al menos continuar en el podio.

Entre los ya exitosos clasifica el nadador estadounisense Michael Phelps, quien sigue haciendo crecer su cosecha olímpica con tres oros relucientes, uno individual en los 200 metros estilo mariposa y los demás como integrante de los relevos estilo libre.

Otros están inmersos en la batalla como Luis Scola, campeón en baloncesto y único abanderado de América miembro de un deporte colectivo.

Por el contrario, el esgrimista venezolano Rubén Limardo estuvo distante de refrendar su corona londinense en la espada, al ser eliminado en la ronda de 32.

Hay mucha historia deportiva contada y por contar respecto a los abanderados. Los deportistas agradecen la elección y en algunos países hasta se la pelean, no ellos precisamente, sino sus patrocinadores y representantes.

En Puerto Rico hubo controversias por el origen dominicano del seleccionado, no por faltarle méritos o amor por los colores que tan dignamente representa, sino por la semántica del carácter autóctono que consideran debe tener.

No es el único caso de un nacido en otras tierras conduciendo el estandarte del país adoptivo. El portador de la bandera de la pequeña Dominica se crió en Cuba. Que se sepa, allá no se ha producido ningún cuestionamiento.