Olimpicamente eliminados

Por Héctor Pela – hectorpela@hotmail.com

Buenos Aires, Argentina, 10 de agosto de 2016.- Y no podía ser de otra manera. Cuando las cosas se hacen mal desde su nacimiento es difícil poder modificarlas, corregirlas y mejorarlas.

Y esto es lo que sucedió con la Selección Argentina de fútbol en su paso por los JJOO de Brasil, donde fue eliminada sin pena ni gloria por Honduras.

Cuando hace un mes atrás decíamos de la desorganización de AFA , era de imaginar que esto podía pasar. Una selección que se armó a último momento, con un técnico que ni siquiera pudo ser elegido sino que era el único que tenía un contrato como empleado de AFA y que sin esquivar el compromiso se cargó toda la responsabilidad e intentó hacer un buen papel.

Sin horas de entrenamiento, con una gira por EE.UU. donde prevaleció el cansancio por los viajes y en la cual ni siquiera estaban todos los jugadores que podían ser titulares. Argentina llegó a Brasil con muchas dudas, y se fue dejando aún muchas mas. Jugadores que juegan en equipos importantes, que tienen ganado un lugar en el fútbol de su país y en el exterior, pero que nos mostraron fallas importantes como equipo.

Una selección sin variantes, sin sorpresas, enredados en su propio juego y con total falta de gol. Pero ¿los culpables son los jugadores? Realmente estos jóvenes también son victimas de todo lo que pasa con el fútbol argentino. La falta de dirigentes capaces de organizar y conducir a la institución que alberga al fútbol en Argentina y que es considerado uno de los mejores del mundo, la pobreza económica e institucional de muchos clubes y la vergüenza mundial por la que AFA ha pasado en este último tiempo son la consecuencia seguramente de lo que después se refleja dentro de un campo de juego.

Clubes que continúan haciendo grandes erogaciones en la compra de jugadores para encarar el próximo torneo argentino que ni siquiera se sabe cuando comenzará, y otros clubes, la mayoría, que deben cifras millonarias al fisco y a sus propios jugadores son el panorama que hoy vemos y que nos sigue llenando de dudas sobre el futuro de nuestro fútbol.

Tenemos la suerte de ser uno de los países que más exporta jugadores al resto del mundo y eso habla de la calidad individual, pero nos falta trabajar en equipo, y en eso deben estar involucrados no solo los jugadores, también los dirigentes con ganas de hacer las cosas bien, sin mezquindades, y pensando en lo colectivo y no en intereses personales que solo afectan a este hermoso deporte.