Muhamad Ali: Se fue un hombre de profundas convicciones

Por Santi Alvarez (ringobonavena33gmail.com).

Asunción, Paraguay, 4 de junio de 2016.- Falleció el pasado viernes 3, a los 74 años de edad, el estadounidenses Muhamad Alí (nombre musulmán) o Cassius Marcelus Clay (nombre de nacimiento), considerado por los expertos, como el mejor boxeador de la historia.

Muhamad Alí con el gran campeón nicaragüense Alexis Argüello
Muhamad Alí con el gran campeón nicaragüense Alexis Argüello

Más que recordarlo por sus grandes «batallas» con Joe Frazier, Gerorge Foreman, Oscar «Ringo» Bonavena, Sony Liston y tantos otros, prefiero recordarlo como un hombre de profundas convicciones.

Alí se negó rotundamente a ir como parte del ejército de su país, que sostenía una guerra con Vietnam.

Dijo «no iría a matar a nadie» y se negó a dar el paso adelante que pidieron altos mandos militares.

A partir de ahí se desató una persecución sobre el campeón (había destronado a los 22 años al gran favorito Sony Liston), que terminó siendo desconocido por los organismos boxísticos que había en ese entonces y también por comisiones atléticas estatales de su país.

No solo le quitaron el reconocimiento como campeón, sino también le prohibieron pelear y estuvo inactivo desde junio de 1967 hasta octubre de 1970, cuando finalmente le permitieron su retorno a los escenarios boxísticos.

Alí fue eficiente entre las cuerdas como pocos, atractivo en muchos aspectos para la mayoría en el mundo y cambió de hecho, todo lo que hasta ese momento se había visto dentro del deporte de los puños.

Se fue el «Rey del Boxeo» reconocido por todos los grandes del boxeo, quienes así lo expresaron por los diferentes medios de las redes sociales.

Con Muhamad Alí muere parte de nuestras vidas, y gran parte de la historia del boxeo de este joven ganador de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Roma, en 1960.

Alguna vez dijo: «Todo lo que sufrí físicamente valió la pena». Padecía desde hace muchos años el mal de Parkinson, pero esto no lo detuvo para seguir siendo la atracción las veces que aparecía en público.

Se fue un grande de verdad. Gracias por todo lo que nos diste, dentro y fuera del ring, Muhamad Alí. Descansa en paz.