La “revancha” de Tejeda: del rechazo a la gloria

Por Rosa María Muñoz (Perú) – Periodista Joven AIPS América

LIMA, Perú, 28 de julio de 2019.- Luego de la polémica por doping positivo en los Panamericanos del 2015, la fondista Gladys Tejeda reapareció a lo grande ganando la medalla de oro en la competencia de maratón de Lima 2019.

Luego de cumplir -e incluso superar- las altas expectativas en la realización de la ceremonia de inauguración de los Juegos Panamericanos 2019, Perú ahora debía demostrar que al igual que su organización, sus atletas también están a la altura de una competencia de gran nivel ¡y vaya manera de empezar! Pues una de sus representantes más destacadas en atletismo, la fondista Gladys Tejeda, logró consagrarse con la primera medalla de oro del certamen en lo que es su especialidad, la maratón.

Y eso no es todo: la atleta nacida en Junín logró batir el récord panamericano con un tiempo de 2 horas, 30 minutos y 55 segundos, superando la marca de 2 horas, 32 minutos y 32 segundos que ella misma impuso en el continente. Un extraordinario triunfo que además del sabor a gloria, tiene una pizca de ‘revancha’ pues en los Juegos Panamericanos Toronto 2015, la representante ‘bicolor’ fue despojada de la medalla de plata que obtuvo debido a un control de doping positivo, el cual ella calificó como ‘injusto’ y que -lamentablemente- le costó la pérdida de varios auspiciadores quienes decidieron retirar su apoyo, dejándola prácticamente sola en el camino a esta competición.

«Todo este año he estado muy concentrada (…) Justamente (fue una revancha), porque en aquella ocasión ha sido injusta, porque estaba igual muy preparada y por una negligencia se perdió esa medalla, pero esta vez me tocó (ganar) en casa», aseguró la medallista unos minutos luego de cruzar la línea final en medio de la algarabía del público local que no tuvo reparos en darse cita a primera hora para presenciar las carreras de largo aliento.

Lo conseguido por Tejeda representa la constante lucha de los deportistas peruanos que pese a tener que lidiar con insuficiente apoyo por parte del Estado y peor aún de la empresa privada, logran tocar el cielo -deportivamente hablando- como recompensa a un arduo esfuerzo que entre líneas parece gritar “si esto puedo conseguir sin ustedes, imaginen lo que haría con su respaldo”. Lo cierto es que la primera presea dorada del anfitrión ha desvelado no solo la alegría de un pueblo que está haciendo historia frente a los ojos de América, sino también las limitaciones a las que muchos de sus deportistas deben hacer frente para ganarse un nombre en una nación marcada también por la discriminación y racismo.

Ahora empieza un nuevo sueño para la actual campeona panamericana de maratón que ya tiene la mirada puesta en lo que serán los Juegos Olímpicos Tokio 2020, donde espera superar a potencias mundiales como Etiopía y Kenia, reto que aún no ha podido superar a sus 33 años pero por el que, sin duda, trabajará incansablemente con tal de alcanzar el podio a título sudamericano.