ASUNCIÓN, Paraguay, 16 de mayo de 2017.- La potente luz que el talento y la bonhomía de José Enrique Montesinos Delvaty (69) irradiaban con generosidad para iluminar a todos los que han tenido la dicha de pertenecer a su entorno, ha dejado ayer de ser terrenal, para ocupar un privilegiado sitio en el universo, desde el cual con seguridad seguirá derramando claridad, con los ecos de sus enseñanzas, sobre los pasos de familiares, colegas, amigos y cientos de alumnos.

El destino quiso que ese sin igual haz luminoso se apagase en París, la Ciudad Luz, a donde este inquieto trotamundos de la crónica deportiva y el registro documental de los grandes eventos continentales, no solo de su amada Cuba, había llegado desde Seúl, rumbo a La Habana, tras participar del 80° Congreso de AIPS.

El sábado temprano se despidió de la mayoría de los delegados americanos que habían estado allí junto a él. Antes que los demás despertaran o se sirvieran el desayuno, ya había armado su maleta, pues su vuelo a París era antes del mediodía y debía llegar desde PyeongChang hasta el aeropuerto de Incheón, distante 190 kilómetros, para abordarlo. Era solo un simple hasta luego, pues delante estaban en el calendario varios eventos destinados a convertirse en el por todos siempre aguardado reencuentro para continuar oyendo sus serenas y reflexivas sentencias, sus sabrosas anécdotas y recibir sus sabios consejos.

Nadie imaginaba que el siguiente boarding pass de Enrique marcara un destino tan cruel y doloroso. Es imposible aun entender que quien había integrado la mesa de conducción de la reunión continental americana en Seúl, donde dejó un esbozo de las ideas para el futuro del Postgrado anual de La Habana, como clases bilingües (español/inglés) y la edición de un libro resumiendo los diez días de instrucción, ya no pueda ocuparse de la ejecución de estos planes.

No es sencillo lograr comprender que quien representó a América en el comité eleccionario del Congreso de Corea ya no tenga la posibilidad de redactar su informe. Cómo asimilar que ya no tendremos a mano la respuesta exacta e inmediata a las dudas que nos atormentan. Quién se encargará de escribir de hoy en más la historia de los Juegos Panamericanos, de los Centroamericanos y del Caribe, de los eventos continentales de baloncesto y atletismo, de la vida y gloria de las estrellas deportivas de Cuba. Es por todo esto que decir que Enrique será insustituible, es sencillamente hablar con la verdad.

La historia grande del periodismo y del deporte de América contará que Enrique Montesinos falleció el 16 de mayo de 2017, en París, a los 69 años. Hoy lo rodean en el Hospital Robert Ballanger de París, donde se encontraba internado desde el sábado a la noche tras sufrir un infarto en el aeropuerto Charles de Gaulle, su esposa Haydée, sus hijas Ana y Viviana, que le han dado tres nietos, a la espera de trasladar sus restos mortales a La Habana para darles sepultura en fecha aun no determinada.

AIPS, entidad de la que era consejero del presidente Gianni Merlo; AIPS América, en la que desde 2011, tras largos años de militancia en la conducción de su antecesora FEPEDA, ocupó la vicepresidencia 1ª, y el Círculo de Periodistas Deportivos de Cuba, del que era su titular, lloran su inesperada e irreparable partida.

AIPS América ha declarado luto oficial hasta tres días después de la fecha del sepelio, en el cual estará representado por una comitiva a ser designada oportunamente

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