El mal negocio de caer mal

David Ramírez, un goleador sin controles temperamentales (FOTO: Randall Campos Muñoz / www.imagenesencostarica.com)
David Ramírez, un goleador sin controles temperamentales (FOTO: Randall Campos Muñoz / www.imagenesencostarica.com)

San José, Costa Rica, 23 de setiembre de 2014.- David Gerardo Ramírez Ruiz, quien nació un 28 de mayo de 1993, ha sido comparado con Rolando Fonseca Jiménez, y eso ya es mucho decir para el fútbol de Costa Rica. Los técnicos parece que se han puesto de acuerdo para coincidir en que es “un aventajado”, uno de esos delanteros que el país pare a cuenta gotas: “un crack”, un verdadero “animal” de área.

Por Eduardo Vega Arguijo – evegaa20@gmail.com (*)

Ni Edson Soto, que le dirigió en selecciones menores y en Saprissa lo discute, mucho menos Diego Giacone, quien lo trabajó en la Liga de Ascenso con Saprissa de Corazón, tampoco Roy Myers. “El Mágico”, como se le conocía a Myers por su exquisito fútbol, nunca ha dudado, desde que lo tuvo a los 15 años, en reconocer el gran talento depredador de David Ramírez.

Hoy por hoy, Rónald González, el técnico del Deportivo Saprissa, se une a ese grupo de directores técnicos que no pueden dejar de alabar a Ramírez y su fútbol, a Ramírez y su gol, a Ramírez y su capacidad para resolver mágicamente una jugada que parecía perdida y termina en gol.

Desde la perspectiva positiva sus extécnicos hablan de “irrespetuoso ante el rival”, que “jamás se arruga”, porque “se la cree y se tiene toda la confianza del mundo”. Reiteran que “es un aventajado del gol”. Con solo verlo unos segundos sus estrategas pasados y su actual González, quienes han visto a cientos de jugadores, lo catalogan como “un talento innato” de esos “que salen muy pero muy poco”.

Lo tiene todo: juventud, fútbol, talento natural, olfato de gol, gol, ha sido amamantado por las ligas menores de un club grande como Saprissa, se ganó a una de las aficiones más difíciles del país, la de Saprissa, desde que debutó. Todo. Es un paquete completo, un combo, que, hace recordar a expertos y aficionados, a la prensa misma, en aquel Fonseca todavía adolescente que le faltaba el respeto a cualquier rival, se lo creía todo y siempre anotaba, que se comía el fútbol en dos mordiscos y hasta los más pintados le temían incluso desde que tenía 17 años.

Pero cae mal. Cae mal a sus dirigentes y a sus directores técnicos. Cae mal y lo alejan del fútbol, relegándole a la banca, sea por una dirigencia iracunda o por un técnico que se ve urgido a mostrar disciplina en su camerino. David Ramírez cae mal.

Hace un año, con 20, cometió uno de los pecados capitales más escandalosos del Planeta Fútbol, le dijo a todo quien quiso oírlo, y la prensa le puso mucha atención, que se ganaba sólo 400 dólares por mes y que merecía muchas veces más ese monto porque su contrato de Liga Menor, ya no debía aplicarse ahora que jugaba con el primer equipo, urgió un nuevo contrato ya como profesional.

Imaginarse lo mal que cayó eso en la dirigencia de Saprissa no es complicado. “No creo que sea conveniente para nadie estar filtrando lo que uno gana. Nadie de aquí anda diciendo públicamente lo que gana, yo creo que eso no es procedente y si alguien tiene algún problema, pues se discute internamente”, se apuró a decir Juan Carlos Rojas, presidente de Saprissa. El cuerpo técnico lo mandó a las graderías varios partidos para que viera el fútbol como aficionado, ya ni siquiera como un Liga Menor.

Cuando lo sacaron del congelador, casi de inmediato le cayó mal a una afición rival de Saprissa y la propia Unión de Clubes de Fútbol de Primera División (Unafut); en un partido ante Limón, anotó dos goles, los goles de la ira por haber sido relegado y se fue para el sector de la afición rival y les gritó improperios, el resultado: 3 partidos de suspensión por parte del Comité Disciplinario de la Unafut. Así cerró el 2013, cayéndole mal en a su dirigencia, a su cuerpo técnico, a la afición rival y la dirigencia general del fútbol tico. Pero el 2014 pintaba diferente.

No fue así, se volvió a meter con otra afición rival de Saprissa, una vez, anotó un gol, porque eso lo hace perfecta y constantemente, pero se fue a dónde los aficionados de Belén y les hizo un corte de mangas. Polémica nacional por el exabrupto.

Cae mal porque incluso se pelea con sus propios compañeros, al final de un partido, hace pocas semanas, por la Concacaf Liga de Campeones, ante el Real Estelí de Nicaragua, se peleó fuerte con Ariel Rodríguez, uno de los suyos en el camerino.

Y lo último se vivió hace menos de 7 días cuando Saprissa viajó a Kansas City para jugar ante el Sporting Kansas City por la Concacaf Liga de Campeones. “Lo que pasó con David es que tuvo un grave acto de indisciplina en Estados Unidos”, confirmó ayer domingo 21 de setiembre del 2014, el técnico de Saprissa Rónald González. Ramírez sigue cayendo mal y sigue siendo uno de sus peores enemigos. Lo peor es que ya el ambiente está saliendo de las fronteras y al parecer le ha cerrado puertas internacionales, porque si hay un mal negocio en el fútbol es caer mal, por lo pronto, está en el dique seco, una vez más, goleado por su propio carácter.

(*) Miembro del Círculo de Periodistas y Locutores Deportivos de Costa Rica.