Cuando en el 2004 en Atenas, la selección paraguaya de futbol consiguió la primera y hasta ahora única medalla (fue de plata) que el deporte nacional atesora en la órbita olímpica, se hizo realidad un sueño que parecía imposible alcanzar.

Pedro García Garozzo – pggsport@cdfenix.com.py

Hasta hoy sigue siendo una quimera para los deportistas individuales que al presente, son los únicos que albergan la esperanza de ir a los juegos de Londres, pues ningún equipo de disciplinas colectivas, pudo pasar el examen previo.
El creciente perfeccionamiento de las técnicas en la alta competencia y el extremadamente exigente profesionalismo, son escollos cada vez mayores para los atletas guaraníes, que recién ahora comienzan a sacudir la modorra de una consuetudinaria  orfandad de infraestructura y recursos.

El nadador José Lobo es atendido por el experto biomecánico, José Acero. Observa la nutricionista Sonia Bordín.

En este nivel el talento innato no es suficiente para alcanzar resultados satisfactorios. La improvisación y la fortuna están cada vez más alejadas de los medalleros olímpicos. Y ya no son solamente los atletas quienes van en pos de las preseas sino entrenadores, dirigentes, profesionales de diferentes areas de apoyo.

Esta realidad ha sabido interpretar el Comité Olímpico Paraguayo y para ello ha conformado todo un gran equipo multidisciplinario de respaldo a la gestión a los deportistas que si bien aún no tienen pasajes asegurados, saldrán a buscarla en torneos clasificatorios preolímpicos y al menos alguno se beneficiará gracias al principio de universalidad, que fue la via de acceso permanente de la gran mayoría de los representantes de este país desde que en 1968 el esgrimista Rodolfo Alfredo da Ponte registró la primera presencia guaraní en los juegos de México.

Mesatenistas, remeros, atletas, nadadores, con la ilusión de llegar a Londres, están empeñados en una preparación intensa en procura de marcas y triunfos en sus respectivas competencias eliminatorias que ya empiezan a desarrollarse desde el 1 de marzo, con el latinoamericano de tenis de mesa en Río de Janeiro.

El Comité Olímpico conformó un grupo de profesionales que trabaja en forma diferenciada con los deportistas. Tres profesionales extranjeros, junto a otros nacionales, realizan esta tarea.

El doctor José Acero, experto de nacionalidad colombiana, comenzó su labor como experto en biomecánica, en un histórico emprendimiento que ni siquiera el futbol profesional lo ha encarado aún en el país. Desde el mes pasado activa la nutricionista brasileña Sonia Bordín. Y periódicamente visita a los candidatos a atletas olímpicos, el psicólogo argentino Paola Pécora.

Este emprendimiento supervisado por una comisión tecnica que encabeza el master Sergio Baró Long, es apoyado por la Secretaría Nacional de Deportes, el ente estatal que vive una armonioso relacionamiento con el Comité Olímpico.
Se sabe que la meta de alcanzar una medalla es muy difícil. Pero también se apuesta a la planificación y al trabajo con la certeza que sólo con una seria organización será posible lograrla.

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